Saturday, November 13, 2010

Como evitar una burbuja especulativa


El miércoles se hizo público una inquietud del gobierno. De que las recientes decisiones de la reserva federal Estadounidense traerán una inundación de dinero a las arcas de los bancos locales, con una consiguiente explosión de préstamos para la construcción de inmuebles, llevando casi inexorablemente a una burbuja especulativa ante la cual, según el Observador, "desde el gobierno uruguayo reconocen que es poco lo que se puede hacer" para contrarrestar las circunstancias.
Bueno, primero que todo, no me gusta decir "Lo dije!!!", pero así es (ver emails anteriores, incluyendo "El Lemming', de hace casi un año!). Pero dejando exclamaciones infantiles de lado, esto es serio.
Si a mi me preguntan, lo que estamos presenciando aquí es meramente un sistema que encontró una excusa superficialmente cómoda para justificar sus excesos. Siempre será más fácil culpar a los extranjeros que asumir las responsabilidades propias ante problemas internos, y esto va tanto para el sector público como para el privado. Especialmente para el privado.
Ahora, dejando de lado visiones maquiavélicas y teorías conspiratorias, lo que me concierne hoy es la situación actual, el peligro presente, y la expresión de impotencia de las autoridades.
Escúchenme, porque creo que a estas alturas deberían estar prestando atención.
Hay una forma de controlar la situación, de evitar una burbuja especulativa. Y lo que es mejor, un montón de gente hará mucho dinero en el proceso, y la película así tiene un final feliz.
Lo que se tiene que hacer es implementar en el mercado local la obligación de adquirir una opción financiera, mas específicamente una opción Put, para toda promoción inmobiliaria de mas de X valor (el valor que lo dispongan exactamente los economistas, ese debería ser su trabajo, no?). Para aquellos que se están rascando la cabeza en estos momentos, una opción financiera de estas caracteristicas es en si un contrato que estipula una opción de venta ejecutable por el comprador de la opción en caso de que el precio de el bien que fija en el disminuye por debajo de cierto valor predispuesto, y es una obligación de compra por parte del vendedor de la opción, si la contraparte decide ejecutar. Es como un seguro contra las caídas de valores inmobiliarios, que el promotor o un comitente compra para asegurar que su inversión no se convierta en papelitos de colores.
Lo que sucederá es lo siguiente: estas opciones no son vendidas por cualquier payaso, sino por gente que sabe lo que están haciendo (léase, los Goldman Sachs del mundo; aun a escala Uruguaya hay gente comparablemente capaz y bien ubicada). Estos vendedores de opciones no solo deciden si vender o no, sino que deciden el precio del contrato, valor que se fija de forma análoga al valor de un seguro. Ya que lo que se esta asegurando es contra la caída de valor, el vendedor es quien se preocupa de tomar en cuenta toda variable posible, cada escenario negativo probable, y toda otra consideración que tanto un promotor (impulsado por el ansia de vender) como un banco (impulsado por el ansia de prestar) no tiene la motivación para tomar en cuenta. El vendedor de la opción encarna así la conciencia del mercado, y es quien aplica paños fríos cuando sea necesario, evitando así el descenso hacia una espiral especulativa.
Esta idea no es mía, proviene del Economista Robert Schiller, quien abogo por un sistema similar en EE.UU. antes de su crisis inmobiliaria.
Hasta la forma de implementar este plan hace sentido en situaciones estables. Piensen un momento, y en términos amplios. Si el poder ejecutivo decreta, o se hace ley, la obligatoriedad de esto que planteo, el sector financiero del país se beneficiaria por partida doble: los bancos ganan en estabilidad y en el prestigio derivado del mismo, y los fondos de inversión y toda consultoría que se precie se beneficiará en el mercado primario y secundario de opciones financieras, con el único requisito que hagan su trabajo. Es un sistema auto estable. Los promotores ganan quizás mas aun, ya que pueden garantizar a un comitente un rédito mínimo, aun si viene el fin del mundo para el sector, beneficio que antes nunca pudieron ni siquiera soñar. El gobierno gana en estabilidad financiera, social y productiva, ya que el desequilibrio de recursos actuales (donde el desarrollo inmueble es irrefrenable) tarde o temprano traerá consecuencias negativas, desde inflación, colapso bancario, etc. Y las asociaciones comerciales y profesionales (SAU, APPCU, etc.) se beneficiaran no solo por la estabilidad aquí profesada, sino también a corto plazo por otra razón: para implementar este plan es necesario algo que ahora no tenemos, que es un índice de valores inmuebles confiable. Como ya sabrán, los bienes inmuebles son de los mas difíciles de estimar y avaluar, ya que la información introducida al precio nunca es perfecta ni completa. Para auxiliar el plan y dar una cuota de verificabilidad que se aseguraran, tiene que existir un índice, de múltiples ciudades o hasta barrios, donde la media del valor inmueble sea obvio y aparente para todos, como así también su variabilidad en el tiempo. En EE.UU. se implementó de forma reducida y parcial, encarnado en el Case-Schiller Index, publicado por la Standard & Poor's. 
Uruguay, conformado por un mercado más reducido y homogéneo, encontrará la implementación más fácil de llevar a cabo, y los beneficios más aparentes y obvios.
Como me imagino, ustedes pueden estar, quizás, pensando a donde mandarme, y que palabras coloridas usar para hacerlo. Es un país libre, piensen lo que quieran. Eso si, luego no digan que nadie les dijo que iba a suceder, ni como evitarlo.
Sinceramente
Nicholas Sibille Tift


Tuesday, October 12, 2010

Paparazzi

Una introducción surrealista:

¿Que tienen en común Carlos Ott y Lady Gaga? Ambos usan a los paparazzi para avanzar su carrera.

Ojo, cuando digo pararazzi no me refiero a italianos en vespas, con nikon's, persiguiéndote a 200 por hora hasta el tunel. No. Me refiero a una tendencia de valorizar demasiado la imagen, la exposición mediática. Al culto por la novedad. A los largos 15 minutos de Andy. Al cholulismo. A ese agujero con forma de reconocimiento que muchos arquitectos llevamos dentro.

¿Y que separa al Arq. Ott y a Doña Gaga? Que uno, el arquitecto, es usado por sus clientes (o por lo menos eso parece), y la otra es quien usa a otros (o da la imagen de hacerlo).

Surrealismo de lado, lo que esta en juego aquí, lo que hoy trato de atacar, son las bases mismas de la producción arquitectónica contemporánea (hasta la moderna diría; Le Corbusier no se librará de esta hoy). Las motivaciones ocultas bajo las vestiduras del ejercicio profesional, y como las debilidades del arquitecto son aprovechadas por otros de forma subrepticia. No tengo el objeto simplista y oportunista de quejarme, sino por el contrario, deseo traer a la luz y celebrar nuestra frágil posición en esta sociedad, quemar en la hoguera un mito (que ni nos damos cuenta que tenemos) y festejar al calor de las llamas.


La arquitectura como emblema, como imagen corporativa, puede estar mal. Piénsenlo.

¿Esta no es la misma profesión que inventó el Firmitas, Utilitas y Venustas? Ah, perdón, ese en realidad era un ingeniero; dedicó toda una sección a maquinas y construcciones marciales (siempre para la destrucción se debe pasar por lo firme lo bello y lo útil… quien hubiera dicho!). ¿No era entonces esta la profesión que adoptó la convicción de limpiar las ciudades, de elevarlas del oscuro purgatorio de la temprana era industrial, de reconstruir una existencia digna de vivir luego del candente infierno de dos guerras totales? La Arquitectura sola no puede salvar al mundo; pero tampoco puede quedarse hablando a si misma en una espiral de imágenes y palabras sin más comprobación de la realidad que ver como a la gente "no les gustan nuestras casas", o quizás peor, servir como proveedores de tapas de folletos de inversión. Por ejemplo: "Zonamérica, Venga y conozca el futuro…" con la torre (¿torre?!) Celebra detrás, en toda su magnificente curiosidad de plantas ineficientes. (Me invente la idea de este folleto en particular, pero se que lo van a implementar, es inevitable).

Dejando de lado toda la ya estéril discusión sobre iconografía y el resto de las patadas de los años 60, otra vez me parece que el foco de la discusión está errado. Lo que importa no es si la ciudad o la arquitectura se puede construir como iconografía, ni tampoco que dicen estos iconos. Lo que es de relevancia, lo que no queremos enfrentar, es quien es el que esta hablando con estos iconos, y que malas palabras nos están forzando a decir.

Es más, ahora que leo lo que escribo, la arquitectura como emblema no solo esta mal. Es decadente y depravado. Piénsenlo.


Tanto como se puede ver al mundo en un grano de arena, y la eternidad en una hora, lo que une y separa a estas dos figuras resume la dicotómica lucha dentro de todos nosotros, es síntesis de una realidad oculta. No quiero sonar demasiado hermético, ni hermenéutico, pero solo es de raciocinio y mera muestra de civilización querer conocerse a uno mismo. Y los arquitectos, no tenemos ni idea de quienes somos.

Alfred Adler, fundador la psicología individual (y viejo compinche del mismísimo Sigmund, ya saben cual), resume cristalinamente el peligro que mi intención desea enfrentar, cuando dice que "Cada individuo actúa y sufre de acuerdo a su teleología peculiar, la cual tiene toda la inevitabilidad del destino, siempre y cuando él no la entienda".

Ya sé, es muy posible que después de este texto la gente de Ott y asociados igual me odien; C'est la vie. También sé, y ustedes también saben, que uso a dicho estudio como ejemplo solamente, dado que lo que ilustro no es ni por asomo singular a ellos; es mas, hasta yo mismo trabajo afanosamente hacia el fin de poder lidiar con las mismas fuerzas y enfrentar las mismas condicionantes, de ser y actuar como ellos algún día. ¿Estará mal? ¿Estaré persiguiendo la quimera equivocada? No lo sé. Y no se si alguien me lo puede explicar. El tiempo dirá.

Saludos

Nicholas Sibille Tift

Tuesday, December 15, 2009

El Lemming


15 de Diciembre del 2009

Comisión Directiva de la Asociación de Promotores de la Construcción del Uruguay
PRESENTE

INTRO
No se ustedes, pero yo quiero al sistema bancario. Si, suena raro, pero es así. Es un afecto incondicional. Y cuando algo, o las acciones de alguien, potencialmente pueden traerle complicaciones (o peor), bueno, digamos que no me deja contento. Aparentemente, el Hombre no solo es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, sino que es el primer ser en buscar el tropiezo una y otra vez. ¿Masoquismo económico? ¿Necesidad de sentir contención y salvación luego de caer, cual niño que llora y levanta los brazos al abrazo de una transoceánica Madre Fiscal? No sé.

Otra cosa que no me trae sonrisas es cuando se busca aprovechar la desventura ajena y la disposición Pública para el beneficio propio. No se, es que me rechina, es como rascar un pizarrón, o algo así.

Concretamente me preocupa lo que surge de una reciente nota en prensa, el cual adjunto. No estoy de acuerdo con lo que la APPCU esta promoviendo y proyectando, y deseo por la presente presentar una visión alternativa, y una posible (aunque sea tentativa) alternativa de acción. Todo amparado en un par de premisas, condensado en un grupo de escenarios, envolviendo un par de fábulas.

PREMISA 1: EMERGENCIA & EMERGENTE
El problema es real. El acceso a la vivienda digna es algo que la APPCU no tiene que pregonar para que quien viva en Montevideo (o toda América Latina) lo conozca y sufra, aunque sea a la distancia. Sin embargo, las soluciones ofrecidas no solo tienen el aroma de la autoindulgencia (solo hay que hacer girar esas rueditas que todos tenemos en la cabeza para imaginar una serie de desenlaces que solo ayudan al "Promotor", los cuales explicaré más adelante)sino que empalagan con el perfume del peligro. ¿Ustedes no lo vieron? Espero que no.

No se ustedes, pero yo si se que muchas personas buenas juntas pueden llegar a hacer cosas malas (o desastrosas) para todos. Llámese dinámica de grupo, Group Think, sinergia negativa o lo que venga a la mente. La acción conjunta de individuos decentes puede muy fácilmente llevar a una reacción decadente, y los actos inevitables (todos haríamos lo mismo en sus zapatos) traen fines depravados. Nada más lejos del socialismo es esta postura, no la malinterpreten; es sino un reconocimiento de la realidad emergente en la interacción de agentes racionales, actuando en glorioso interés propio. El error no esta en los individuos (o actores), sino en el perverso sistema de incentivos a los cuales están sujetos.

Con el adecuado sistema de incentivos en marcha, no habría necesidad de intervención (Estatal) para lograr la sanidad y sustentabilidad del mercado inmobiliario local a largo plazo.

PREMISA 2: MÁS ES MENOS (…EVENTUALMENTE)
Sería divertido tener una bola de cristal, un tablero de Ouíja, o una Tía que tire las cartas. Pero no las tengo. Nos tendremos que conformar con el uso de la razón como herramienta de pronóstico.

Es así que se llega fácilmente a la conclusión de que la sobreoferta inmobiliaria causada por el desarrollo acelerado puede llevar a una caída de precios y potencial colapso del mercado hipotecario. No es culpa de los "Codiciosos Arquitectos y Constructores", sino culpa de las circunstancias.

La aceleración es consecuencia de 5 cosas:

  1. La presión (sin precedente histórico) de un mercado de capitales en vertiginoso apogeo (engendrado en buena medida por una revolución demográfica, también sin precedentes, con las jubilaciones de millones de ahorristas del hemisferio norte buscando rédito de forma frenética)
  2. Un sistema bancario internacional lesionado por la "Crisis Boreal" (cuando invertir en Uruguay no se considera un riesgo…)
  3. La Ley #14261 (y la habilidad conferida por ella para escriturar Aire)
  4. Prácticas contables dispares entre entidades bancarias locales y corporaciones extranjeras (Aire escriturado aquí parece sólida inversión cuando se reporta allá)
  5. Argentina ("Say no More").

Ustedes ahora dirán ¿Y qué? Bueno, conociendo las causas, nótese que la excesiva oferta inmueble no es consecuencia de una demanda fundamental del mercado por más metros cuadrados, sino por una incesante oferta de capital, estructuras legales favorables y la especulación.

Y los precios suben. Es más, desde el punto de vista del inversor (particular o institucional), los precios mas vale que suban. Señoras y Señores, somos testigos (y participes) de la creación de una burbuja de valores inmobiliarios. Tiene todos los ingredientes. Ya ha pasado antes, aquí en el Uruguay, y una y otra vez en el exterior.

Y a este ritmo, si se incrementa la oferta inmueble (Más) el valor unitario será menor, o estrepitosamente menor (Menos), sucediendo esto quizás no hoy, quizás no mañana, pero inevitablemente sucederá (Eventualmente).

FÁBULA 1: LA TRAGEDIA
Lo que estamos enfrentando es una Tragedia de los Comunes, pero un tanto distinta. Los Comunes en este caso no son un recurso natural (como normalmente se piensa en estos casos, como serían pastizales en tierras gubernamentales, áreas de pesca en el mar, o el aire), sino el sistema bancario mismo. Es común a todos los actores, constructores, compradores, vendedores. Es el aire que respira la industria de la construcción. Los edificios no se hacen con hormigón, ladrillos y vidrio, sino con Dólares, Euros y Unidades Reajustables. Es el agua en la que nadan los fondos de inversión.

Ahora, si el acceso a él se abusa, daña o entorpece, el consecuente daño también es común…

Corremos el riesgo de que el agregado de las acciones individuales de todos los actores conlleve una calamidad común, y la única forma de asegurarnos de que esto no suceda es evitar actuar como un Lemming que corre hacia el precipicio nomás porque todos están haciendo igual.

ESCENARIO 1: GOLONDRINAS
Hecho 1: en estos momentos en EE.UU. se está considerando eliminar el impuesto a las ganancias capitales para las inversiones en pequeñas y medianas empresas. En la Unión Europea se está considerando algo similar. A la vez, el sistema financiero en el hemisferio norte se recupera poco a poco, y aunque hay un tanto de miedo por una posible superinflación en EE.UU., todos los indicadores económicos o están el alza o mínimo no están cayendo en picada.

Hecho 2: Si una sucursal bancaria en Uruguay realiza la venta de una hipoteca para un inmueble que no se construye, o solicita a la casa matriz (o a cualquier otra entidad) en el extranjero fondos para consolidar y vender al público hipotecas para inmuebles que no se terminan de vender (edificios que se venden parcialmente, por ejemplo), o cualquier otra cosa que haga dudar de la fiabilidad del juicio de los bancos locales, las entidades financieras de ultramar dejaran de extenderles crédito, cosa que podría suceder repentinamente.

Conclusión: La inversión en emprendimientos en Europa y los Estados Unidos volverán a ser considerados seguros (en su mayoría) por los mayores fondos de inversión, y el beneficio relativo de invertir en un rincón de Sudamérica disminuirá significativamente. Y el capital extranjero dejara de fluir al Uruguay. Y chau boom de la construcción.

ESCENARIO 2: QUIEN PROPONE NO DISPONE
Hecho 1: El Gobierno Uruguayo entrante ya ha declarado abiertamente que uno de sus objetivos principales es combatir y erradicar el fenómeno de los asentamientos y resolver el problema del acceso a la vivienda digna.

Hecho 2: En los EE.UU. en la última década se incrementó explícita y exponencialmente el apoyo a gubernamental para el acceso a la vivienda por medio de las entidades supra-aseguradoras Fannie Mae y Freddie Mac, creando un clima donde: A) toda entidad financiera partía del supuesto que en caso de cualquier crisis el gobierno federal intervendría restituyendo cualquier perdida relativa a estas inversiones; B) el sistema bancario encontraba ineludible el incentivo de aumentar su cartera de ahorristas hipotecarios, reduciendo a niveles peligrosos los requisitos para el acceso a dichos productos; y C) se creó un mercado paralelo que comercia (o comerciaba) en la reventa de la titularidad de las deudas hipotecarias. A+B+C, sumado a un ligero aumento de los precios de bienes de consumo en el año 2007 (casi) hizo caer todo el sistema financiero.

Hecho 3: El proponer nueva regulación y dispensas especiales al Gobierno Nacional o Departamental no garantiza que se realicen dichos cambios de forma efectiva o completa, ni siquiera específica. La sobreabundancia de actores en el proceso normativo y legislativo casi garantiza que lo que se disponga al final del proceso no será igual a lo que se propuso inicialmente.

Conclusión: Existe un peligro real en proponer soluciones poco (o mal) sopesadas al Gobierno, donde aun con una abundancia de buenas intenciones se puede dar un desenlace caótico y desfavorable para la sociedad toda. La actuación en márgenes del mercado aplicando las mismas lógicas que se utilizan en los sectores de mayor rédito no solo puede resultar infructuosa, sino a su vez pueden guiarnos hacia situaciones para las cuales el sistema financiero Uruguayo no tiene una salida viable.

ESCENARIO 3: ESPIRAL ASCENDENTE
Hecho 1: Otras de las medidas propuestas por la APPCU es el estímulo a la creación de viviendas de alquiler, la creación de un "observatorio urbano para controlar los principales indicadores de mercado", "crear alternativas de subsidios a la oferta y la demanda de viviendas en venta, y delinear subsidios también para alquileres"

Hecho 2: Todas estas medidas fueron realizadas ya en varios países del mundo, a través de las últimas décadas y por variadas razones locales.

Conclusión: El subsidio estatal a los alquileres conlleva invariablemente un aumento de los precios de todos los alquileres, no solo de aquellos cubiertos por el estado. La interferencia estatal pervierte el sistema de precios, donde al margen inferior del mercado aumenta gracias a que puede (quienes habitan no son los que pagan todo), y todos los escalafones superiores incrementan sus precios consecuentemente ("es el mercado"…). Lo mismo sucede con el subsidio a la compra. Y el "Observatorio Urbano" siempre termina siendo un apéndice de la industria de la construcción, o mejor dicho, de la promoción privada, utilizada no para "el bien de la comunidad" sino para tener estadísticas y bonitos gráficos para mostrarle a inversores al momento de convencerles de partir con su dinero.

ESCENARIO 4: RÍO ARRIBA
Hecho: Puede que nada de lo que yo elaboro como escenario prospectivo llegue a suceder.

Conclusión: El Uruguay y la industria de la construcción viven felices, y yo me tengo que exiliar río arriba, cual Marlon Brando en Apocalypse Now, y ya nadie me conteste ni mis emails ni mis llamadas.

FÁBULA 2: LITROS POR KILÓMETRO
Érase una vez una industria automotriz norteamericana. La gente del país no le gustaba que sus automóviles contaminaran tanto el aire y gastaran tanta gasolina, pero no querían dejar de comprar camionetas cada vez más grandes. La industria no veía incentivo alguno para modificar sus prácticas, y quienes querían gastar menos en combustible tenían que andar en bicicleta.

Un día, el gobierno impuso una nueva norma: el promedio de consumo de la flota automotriz ofertada por cada compañía debía ser de 35 millas por galón (MPG).

La industria dijo "Uy uy uy!" porque el promedio de consumo de las líneas mas populares era de aproximadamente 15 MPG, y la tecnología necesaria para disminuir ese consumo lleva a unos costos por unidad tan altos que nadie compraría los autos.

La solución: ofrecer una franja de productos que exceden por lejos la eficiencia requerida (automóviles de 50, 100 o hasta 200 MPG), ofrecidos a un precio y un volumen que genera pérdidas para el armador, pero que al promediar el valor de MPG del resto de la flota en venta alcanzan los 35 MPG requeridos.

PROPUESTA
Mi propuesta para solucionar el problema del acceso a la vivienda y el vaciamiento de zonas consolidadas es requerir a la industria de la construcción un promedio de precio y metrajes para sus unidades ofrecidas. No es un control de precios, sino un control de oferta.

Se debería establecer un precio de oferta promedio, y este siendo ridículamente barato. Las fuerzas de mercado (reales, no infladas) establecerían el precio de las unidades de mayor categoría y las de menor deberían pues ser subsidiadas por los réditos de las primeras. Se incrementaría así la oferta de unidades económicas, reduciría su precio, y las instalaría en ubicaciones deseables dentro de la ciudad (las que serían desarrolladas de igual forma bajo el modelo de rédito antiguo). Las unidades de mayor nivel verían su oferta mermada, o mejor dicho llevada a un nivel más racional, dado que el promotor deberá asegurarse que el desarrollo cumplirá con una nueva fórmula de rédito.

El ajuste al nuevo paradigma de promoción privada no sería tan traumática como se imaginarían inicialmente ("se congelaría la industria!", "¿Dónde están los incentivos para construir?" "se vendría todo abajo!") gracias a la presión incidente del capital que sigue (por ahora) entrando en el sistema local, el cual necesita encontrar una salida. Luego, con el tiempo, encontrarían un nuevo equilibrio.

Yo propongo que esto sea lo que la APPCU promueva ante el nuevo Gobierno.

REALIDAD
Ya se que es casi imposible que ustedes hagan esto, pero no puedo quedarme quieto y no decir nada. El tiempo verá quien tiene la razón.

Pero por lo menos espero que consideren más cuidadosamente lo que hacen. Si estas cuestiones no las pensaron o previeron, entonces no se sorprendan cuando las cosas no van según planeado. La falta de un plan es un plan para el fracaso. Y si pensaron en esto, pero no les importa (o lo prefieren así), es una vergüenza. Y jugar con la (previsible) disposición de un Gobierno entrante es patético.

No es un justificativo decir que estas cuestiones económicas no son de la incumbencia de los Arquitectos. No solo eso: tal afirmación desmerece a la disciplina toda. Somos la profesión que construyó todos los hitos y maravillas del mundo desde la antigüedad, y no aceptar la realidad de que nuestra óptica hoy debe ampliarse e incluir dichas consideraciones es una deshonra y una desgracia.

Gracias

Sinceramente

Nicholas Sibille Tift

Tuesday, January 27, 2009

Cuarenta y Cinco

INTRO



Algunos fines de semana son extraños...

Sábado, 2:00PM fui a comprar unas Salus. Esperando a pagar note de golpe que la Señora en fila delante mio (hermosa, un poco mayor que yo, treinta y algo, cuarenta, cuarenta y cinco, bien llevados, a lo máximo). Mostraba muy a su pesar los primeros signos de Parkinson.

No me miro, pero pude ver su expresión, mezcla de angustia, miedo y vergüenza, pero con una dignidad que nunca olvidare, y un coraje que siempre celebrare. En un torbellino mental llegue pronto a la realización de algo que me dejo mal: nada podía hacer yo para que ella estuviera mejor, nada podía yo decir para hacerla sentir mejor. Con todo el esfuerzo y empeño que año tras año invierto en mi carrera, nada tengo que pueda traer bienestar a ella. Y es dificil el argumentar una tesis que sostenga que algo de lo que he hecho hasta ahora pueda "salvar", pueda ser de ayuda directa a nadie.

Otro Sábado, 1:00AM, estoy leyendo la Constitución de la República, en toda su estructurada y cívica gloria. Noto algo, una linea, un articulo. El articulo Cuarenta y Cinco:

"Artículo 45.- Todo habitante de la República tiene derecho a gozar de vivienda decorosa. La ley propenderá a asegurar la vivienda higiénica y económica, facilitando su adquisición y estimulando la inversión de capitales privados para ese fin."

Si todo fuese así de simple...

MEOLLO

El articulo 45 es una promesa, y hoy en sumas figura mas como eso que como otra cosa. Pero, porque no se promueve, propone, excita el pensar del alumnado y de la profesión el encontrar como solventar esta promesa? Yo no puedo hacer nada. Soy solo un estudiante con poco tiempo y mucho que hacer. Pero seguro estoy del hecho que en el dia de hoy, con todos sus milagros y maravillas, con la velocidad con que podemos aprender de las tierras lejanas y la facilidad con que podemos pensar de forma transdisciplinar, esta promesa no se busca cumplir nada mas por desidia y por desilusiones pasadas. Hay que evitar el caer en el populismo mal enfocado, o en la autorreferencia disciplinar. Las soluciones tienen que venir desde la superposicion de un abanico de visiones, lo mas probable con el fuerte apoyo de otras carreras, y no pueden venir en esporádicos ejercicios de catarsis autoindulgente, a fuerza de panel o mesa redonda, donde se parle mucho y se concrete solo que "esto necesita mas discusión".

Una promesa que no debe ser una promesa, debe ser una misión. Quitar el asunto de la órbita de la caridad. No es caritativo, es productivo. No solo "nos hará sentir mejor con nosotros mismos", sino que planteara una posible salida a un problema que esencialmente no es solo social, sino económico. La productividad y la "reproducción social" dependen de la satisfacción de las necesidades básicas, y el cruzarse de brazos y decir "la economía en el Uruguay esta hecha mi@$da" o "esta todo mal loco" sin ofrecer acción (aunque sea indirecta) al respecto es hipocresia disfrazada de impotencia.

Tiene que haber una forma de hacer esto, y no se cual es. 

Solo se me ilumino una bombita: quizás lo que puedo hacer, mi propósito, no es encontrar una solución, sino influir a alguien que sepa como resolver o como seguir adelante, ser "el primer domino que cae" es suficiente para mi. 

No puedo quedarme parado, sin mas. No mas.

FUE Y SERA

Después de pagar por las Salus salí a la vereda, mirando hacia donde fue la Señora. Llevaba solo una bolsa, liviana, mientras caminaba cuesta arriba. Quienes caminaban con ella ofrecieron llevarle la bolsa, le querían ayudar. 

Algunas cosas, a veces, son así de simples.

NS

Wednesday, January 3, 2007

El Ciclo / Volumen 2 El Tamagochi y la crisis final del Yo




Amanece en una isla del lejano oriente. A Iichi le complace el desayuno, se siente feliz por una brevedad. La atención le ayuda a sobreponerse al confinamiento, la limpieza le acerca a lo divino, o eso cree. Su vida es simple, su tiempo es limitado, y como todos necesita de otros. Sonríe cuando lo miras de cerca, y baila cuando el día le sonríe a el. Nació, y un día morirá. Nadie llorara su pasaje, simplemente porque Iichi es un Tamagochi, y su universo es literalmente un llavero.

La síntesis total de motivaciones y el cruel espejo del ego que el Tamagochi nos refleja debería causar una pausa mayor a la que despierta, no por su simplicidad sino por su trascendencia. Será una simplificación excesiva la comparación, pero que es lo que auténticamente nos separa de nuestro amigo virtual? Otra cuestión que seguro que les brotara en la conciencia es la relevancia de estas preguntas. Que tendrá que ver con nada de lo que nos compete?
Para esta ultima pregunta la respuesta es oscura pero simple. Importa porque toda actividad de diseño es una elección, un posicionarse frente al mundo y frente al futuro. Esto no lo estoy inventando, no soy ni por asomo el primero en decirlo. Y manteniendo eso en mente, habrá que preguntarse cual es la raíz de la elección como actividad, y cual es uno de sus axiomas principales...

Si, la existencia de voluntad. La discreción individual basada en una imagen inefable de uno mismo en su propia mente, identidad y singularidad, nacido de una cualidad posiblemente metafísica pero innegablemente abstracta. He aquí el comienzo de la crisis del Yo (según el punto de vista del Tamagochi).

Que sucede cuando uno puede suponer que el Yo, aquella vocecita que nos ayuda a elegir y a creer, no nace de una realidad inescrutable, sino que es simplemente la suma de las partes que componen nuestro organismo, siendo no mas especial ni mas único que el Tamagochi? O lo que seria peor, más traumático (pero mas hipotético), podrá alguna vez algún ingenio, alguna inteligencia artificial tomar decisiones de orden estético, de carácter sensible?

Consecuencias a estas posibilidades serian algo interesante de ver. Como pensaran aquellos diseñadores concientes al hecho que originalidad e individualidad son no solo utopías de moda sino simples falacias? Nacerá de esta conciencia algún nuevo paradigma que mueva la proyectista, algo que traiga autentica novedad y singularidad? Será hasta necesario?
El paralelismo de la cual que dicha tesis nace es obviamente un ejercicio de elasticidad conceptual, pero considerando las circunstancias (donde el universo del Tamagochi es restringido a solo 2 o 3 actividades, y a los confines de un llavero o similar) eleva las interrogantes sin mas. También se vislumbra aquella manía cuasi cibernética, de la realización de la existencia de un universo mayor, donde las preocupaciones y limitaciones personales son una simple irrelevancia. Servirá esto como manual de autoayuda, tipo repetir mirando al espejo "lo imposible es posible, lo imposible es posible...", fronteras son siempre construcciones culturales.

Pobre Iichi, encerrado en el llavero, sin saber, sin poder saber, que maravillas y que sueños su existencia le trajo a el resto del mundo, aquel que nunca pudo ni podía ver.

Nicholas Sibille

Friday, December 15, 2006

The Witching Hour

An Urban Fairytale


Once Upon a Time...


The glow from the display read 11:56 PM, he looks onto the plains, moonlights bleach ever present, as he absently says "it's almost time..." She looks from within the apartment, a faint question lingering between them, "how long has it been since we last moved? Six months already?" "Yes, the time has come, officially 4 more minutes" he answers.


4 more minutes and all will change. Again.

Ironic, how nomadic forces won out after all these years. You are only 18 once, yet restlessness can live forever, at least that's what He thought.


Born 2000 km away, within what at the time was another economic experiment, She was drawn here with the promise of change and adventure.


And life is always an adventure.


Lop Nur is the set, the backdrop of this story. In the twentieth century its expanse was used to test nuclear bombs, loneliness and distances that could never be breached. A lake that moves eastwards, a river that never sees the ocean, a desert. The set of this tale of time and belonging, yearning and what else could you want?


A land with no sense of human belonging, no sense of place, not in the usual, urban sense. But then again, what is actually to belong?


Midnight approaching, yet light unfolds on the land. More so, on it's people. They came for a better future, hope in their eye. The lake glows, all functions well.


The experiment started one nondescript day in January, a border was drafted. All within will undergo a shift, immediately and periodically for all times hence, or as long as the government sees fit. A new economic order, a new paradigm they called it, an experiment they would not admit to anyone they doubted would work. Work, well, lets just say that work it did.


Music and architecture have many things in common. Rhythm, and the ability to create a personal space. Impersonality was the legacy of the last century, a technical achievement for all times to come. Is the lack of warmth a virtue?


Is it even real?


She was real for Him, He was real for Her, no city or mental image matters beyond that. What keeps them together is sharing, a broad and complicated concept. What they enjoy most is time, time together, time to dream and hope.


The city was conceived as a time share, the government holds the land and all constructions under it's control, a free flow of capital and population, pulses of industry and commerce with a cyclic undertone. Every six months the possession of all units (houses, factories, offices and playgrounds) shifts. One day, every six months. Midnight. The Witching Hour.


A constant revolution, one of endless combinations and infinite diversity. Capitalism by itself injected a certain level of uncertainty, of chance and why not, drama. Yet these times are not ones for the faint of heart. With so much to gain on a global scale, capitalism is sometimes not enough. Where else could such an experiment take place? Where else could it be so successful?


Life is an adventure, they both know it. They both embrace it. They both share it.


One more minute, their whole world could be contained in that moment. And what else could they ask for?


12:00 AM. The Witching Hour has come.


Time for change, time for sharing, time for all that makes us one and time for all that keeps us apart. After all, time is all we really have.


Now, and always.

Monday, August 28, 2006

La Cadena de Policarbonato renace. Introduccion al futuro

A todos:

Luego de una extensa temporada de ausencia de sus pantallas, La Cadena de Policarbonato renace cual Ave Fénix en este milagro de la interconexión digital.

Se reanuda con una cuatrilogía denominada "El Ciclo", en la cual cada volumen arrojara algo de luz sobre axiomas centrales a nuestro quehacer y a nuestra sociedad post-industrial.

Volumen 1 / Reconfiguración : La base misma, la razón de ser de nuestra profesión, cual es? En un breve estudio de una desesperación latente es que se propone una posible salida, un terrenito que nadie nos podrá quitar y desde el cual podremos vivir felices con nosotros mismos.

Volumen 2 / El Tamagochi y la crisis final del Yo : Piedra angular de la sociedad capitalista es la ilusión de libre albedrío. Es posible que esta libertad sea real? Si no es real, si somos simples monigotes, cuales son las consecuencias en nuestras vidas y en nuestros espacios? El concepto mismo de identidad personal, del Ego, entrara en crisis una tarde de estas.

Volumen 3 / Lo que HAL se llevo : Nuestra vida esta dependiendo cada día mas de un soporte digital, virtual y simbólico. La mente humana se distingue (por lo que sabemos) de los demás animales por la habilidad de manejar conceptos abstractos y por entender de forma básica las limitantes y oportunidades del tiempo. Que pasaría si dicha hegemonía se perdiese? Si por medio de semiconductores y procesos lógicos se puede imitar o duplicar la singularidad humana, cual seria nuestra reacción? Cuales serian nuestras nuevas motivaciones? Cual seria la base para nuestra arrogancia?

Volumen 4 / No tengo tiempo : Bien efímero, vital y eterno el tiempo es. Pero que es? Porque en una profesión esclava del desarrollo de procesos (proyectuales, constructivos, de uso) la estructura misma del tiempo se toma como axioma? Porque no se intenta comprender con una mirada desprejuiciada, quizás ingenua pero nunca indiferente? Podría extenderme mas, pero no tengo tiempo hoy.

Saludos

Nicholas Sibille Tift